Con música, cultura y un recorrido por la vida universitaria ,La Universidad del Valle abrió sus puertas a 62 estudiantes de intercambio provenientes de Japón, México, Francia, Alemania y de diferentes regiones de Colombia, en un evento lleno de color, música y tradición. La jornada, organizada gracias a la gestión de la Dirección de Relaciones Internacionales (DRI), se convirtió en un espacio para compartir, aprender y celebrar la diversidad cultural que enriquece la vida universitaria.
El evento de bienvenida, organizado por la Dirección de Relaciones Internacionales con el apoyo de la Vicerrectoría de Investigaciones, tuvo como propósito acercar a los nuevos integrantes a la dinámica universitaria y a la ciudad que los acogerá en los próximos meses. Durante la jornada, los estudiantes recibieron información clave sobre el funcionamiento de la Universidad, sus diferentes áreas, actividades culturales, beneficios de bienestar y medidas de seguridad tanto en el campus como en Cali.
Uno de los momentos más vibrantes de la jornada estuvo a cargo del Área de Cultura, que presentó una demostración de salsa acrobática, un espectáculo lleno de energía que mostró por qué la música y el baile son símbolos profundos de la identidad caleña. Entre giros, acrobacias y sonrisas, los estudiantes internacionales pudieron vivir de primera mano la calidez y el ritmo que caracterizan a la ciudad.
La jornada también incluyó un refrigerio de integración, la matrícula académica de cada estudiante y un recorrido guiado por el campus.
La agenda continúa con un city tour por lugares emblemáticos de la ciudad, culminando con la asistencia al Festival Petronio Álvarez, una de las celebraciones culturales más representativas del Pacífico colombiano.
Para la Universidad del Valle, la llegada de estudiantes de otros países es una oportunidad invaluable para enriquecer la diversidad cultural, fortalecer el diálogo académico y promover el crecimiento personal y profesional de toda la comunidad universitaria. Cada intercambio es un puente que conecta saberes, acentos e historias, y que deja huellas más allá de las fronteras.
Por: Jose Londoño









































