Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación

Docentes reciben premios por innovación

Los docentes e investigadores de la Universidad del Valle José Oscar Gutiérrez Montes y Rubén Jesús Camargo Amado fueron premiados por sus innovaciones en los Premios CIDESCO a la Innovación Universitaria en la categoría Innovaciones Superiores.

Estos galardones fueron entregados por la Corporación para la Integración y Desarrollo de la Educación Superior en el Suroccidente Colombiano - CIDESCO. La ceremonia de premiación se realizó este miércoles 12 de junio, en las instalaciones de la Universidad de San Buenaventura Cali.

El primer puesto lo ocupó José Oscar Gutiérrez Montes, docente de la Facultad de Salud, con el proyecto “Investigación y producción de Tejidos, Órganos y Biodispositivos para uso en Medicina Regenerativa, Valle del Cauca, Occidente (Quimerización)”. El segundo lugar fue para el proyecto Nanocompuesto, medicamento para el tratamiento del cáncer, presentado por los docentes José Oscar Gutiérrez Montes y Rubén Jesús Camargo Amado, este último de la Facultad de Ingeniería.

La categoría Innovaciones Superiores premia iniciativas desarrolladas por equipos de colaboradores, profesores o estudiantes que, como resultado de procesos de docencia, investigación, extensión o proyección social, hayan desarrollado, en los últimos tres años, productos, servicios, tecnologías o métodos innovadores que transformen positivamente las necesidades del entorno.

“El premio más que para mí, es para Univalle. Lo que hemos hecho es producto de un proceso de más de 20 años donde han intervenido investigadores de otras áreas de la universidad, fuera de salud e incluso investigadores de otras universidades como la Autónoma de Occidente”, mencionó el profesor Gutiérrez Montes.

Por su parte, el profesor Camargo Amado mencionó que “este reconocimiento es una voz de aliento. Este proceso de investigación ha sido bastante largo y riguroso, y ha tenido frutos que nos permiten acceder a este premio que reconoce el trabajo que se viene haciendo en la Universidad del Valle y nuestros grupos de investigación”.

Quimerización, una esperanza para el futuro de los trasplantes

Como explicó el investigador Gutiérrez Montes, la quimerización consiste en establecer una comunicación, porque las células se comunican entre sí cuando están en un ambiente apropiado, entre el órgano que será trasplantado y las células madre del receptor, en un proceso en el que se cree hay un intercambio de información genética.

Cuando el órgano es implantado en el receptor, trae su información genética y con esta técnica no hay una respuesta aguda ni rechazo. Al aplicar este procedimiento no será necesaria la utilización de medicamentos inmunosupresores, lo que mejoraría la calidad de vida del paciente.

Con la inmunosupresión el paciente queda expuesto y vulnerable a agresiones del mundo externo, puesto que lo que se ha hecho es anular la respuesta natural de defensa inmunológica de su organismo ante la presencia de un elemento extraño, mediante medicamentos especializados. Sin embargo, hasta ahora esta es la única forma de conseguir que el cuerpo no rechace un órgano trasplantado.

El equipo de trabajo, liderado por el profesor José Oscar Gutiérrez, realizó un trasplante de pulmón a un cerdo en 2017. En la actualidad, Pachorrón, como se llama este animal, completa 22 meses de su operación, vive sin recibir medicamentos inmunosupresores y goza de buena salud.

Según los expertos, este logro resulta esperanzador para la aplicación de la técnica en humanos, con la mejora de la calidad de vida del paciente receptor del órgano y por la reducción de costos para el trasplantado, su familia y para el sistema de salud, si se tiene en cuenta que los medicamentos inmunosupresores, hasta ahora son de obligatoria prescripción luego de un trasplante, son costosos y se deben tomar por el resto de la vida.

“No solamente se trata de lograr que en Colombia se reproduzca ciencia desarrollada en otras latitudes, sino que nosotros tomamos ese punto de partida, innovamos y en ese aspecto, somos líderes a nivel mundial. Esperamos marcar un hito en el campo de los trasplantes sin el uso de las drogas inmunosupresoras” añadió el profesor.

El profesor destacó que investigadores de la Universidad de Sao Paulo y la Universidad Complutense de Madrid se han mostrado asombrados por este salto cuantitativo y cualitativo en el área de trasplantes, pues gracias a esta innovación sería innecesario el uso de inmunosupresores.

“Lo más importante es que el procedimiento de trasplante de órganos no solo beneficiaría al paciente, al centro de cuarto nivel o al equipo de cirujanos, sino que podría incorporarse como un programa de salud pública para resolver un problema acucioso: la necesidad de utilizar reemplazo de tejido para tener una mejor calidad de vida”.

El proyecto ha seguido avanzando. El año pasado, entre enero y febrero, hicieron trasplante de útero, ovario y trompas a tres ovejas, utilizando como donantes ovejas de diferente clase, las cuales, como reporta el profesor, aún viven sin el uso de inmunosupresores. “Estamos en la fase preliminar de estudiar si se pueden embarazar. De lograrlo, sería también un hito a nivel mundial”, señaló.

Por otra parte, el profesor mencionó que están a punto de empezar la etapa traslacional, esto es que, “usando un biomodelo porcino hacer el procedimiento de trasplante de órgano quimerizado, a una escala y en las condiciones en las cuales se van a hacer en un humano. Si tenemos éxito en esta fase estaríamos en la posición de aplicar este procedimiento en seres humanos, no como procedimiento experimental, sino terapeútico, sin inmunosupresión o al menos una muy reducida en el largo plazo. En los próximos 30 meses esperamos poder aplicarlo en seres humanos”.

Dióxido de titanio, alternativa para el tratamiento contra el cáncer

Por su parte, el segundo proyecto premiado fue un nuevo procedimiento efectivo contra el cáncer, basado en un nanocompuesto de Dióxido de Titanio (TiO2), modificado y estimulado con luz ultravioleta en un proceso de terapia fotodinámica.

El dióxido de titanio es un compuesto químico con una amplia gama de aplicaciones. Al ser modificada su estructura molecular se convierte en un nanocompuesto, con nuevas propiedades que han arrojado resultados positivos en el tratamiento de las células cancerígenas.

Algunos tratamientos acostumbrados para el tratamiento del cáncer, como la quimioterapia y la radioterapia, tienen efectos secundarios sobre los pacientes. Es por esto que la alternativa en la cual trabajan los investigadores José Oscar Gutiérrez Montes y Rubén Jesús Camargo Amado es innovadora, pues el nanocompuesto trabaja de manera localizada, logrando prácticamente 0% de destrucción de las células sanas y un porcentaje de efectividad del 98%, sin mutaciones, contraindicaciones y mínimas posibilidades de presentar cáncer nuevamente.

“Desarrollamos un nanomaterial que al aplicarlo en células cancerígenas induce la muerte de éstas, pero al aplicarlo a las células sanas la muerte no se da. Este compuesto es selectivo y es efectivo” señaló el profesor Camargo. Este investigador recordó que este es el resultado de más de diez años de investigación.

“El objetivo final es lograr la aplicación en humanos, es lo que realmente nos alienta a seguir. Estamos en una fase previa a la aplicación en humanos, que es preclínica en animales superior o más complejos, para empezar la fase traslacional en humanos”. Se espera que en un plazo de dos años esto se pueda lograr.